.invertido

lunes, 14 de julio de 2008

Intente observar cuanto durabas sin respirar, mostrándome lo mas fría y distante posible, tomando toda la distancia necesaria para poder ver como te retorcías moviendo tus manos y pies sin que lograras arrastrarme contigo. Pero a cada segundo que pasaba, no entendía porque no conseguía notar ni un signo de desesperación, patada al aire, quejidos, nada. Y sin embargo, algo me apretaba el pecho, me intranquilizaba, sin darme cuenta y perdiendo todo interés de mi experimento me fui encogiendo en un total ahogo, ahora no miraba sentada y serena, sino que saltaba de un lado a otro intentando pedirte ayuda.
Lo único que logre notar fueron mis dos manos firmes sobre mi boca y nariz, no quería ahogarte a ti, me estaba ahogando a mi misma.

0 comentarios: