Un día, después de escucharlo media dormida en la radio de mi abuelo ( entre partido y partido), decidí intentarlo. Tome un costurero y corrí al baño (claro, no soy de esas personas que gustan de dar explicaciones, y en este caso, ninguna respuesta habría sido valida). Después de cerrar bien la puerta, tome la navaja de mi abuelo, cerré los ojos y apreté la boca. Nunca entenderé bien, tanto movimiento casi mecánico que hice en ese momento, al principio dolió un poco, pero luego( la verdad?) es que no senti nada(como sentir, ya no podía). Lo de mas fue rápido, una puntada por aquí, otra por alla, la aguja iba y venia clavando y clavando,luego un nudo.
Ahora que miro mi pecho, me siento un poco mas tranquila, me rió un rato y entre risas digo: "tictac tictac, ya no me dolerás más".
y que hice con el ?. Pues, no lo diré nunca, porque no quiero que sea encontrado por nadie, nunca jamás.
millones de faltas ortografícas, una que otra cosa interesante y bien redactada ,bastante sobervia y toques de egoismo,cosas que a nadie le interesa saber o que realmente nadie deberia saber(..)
.marcas
jueves, 10 de julio de 2008
Publicado por trementina en 21:15
Etiquetas: de los daños hechos., haciendo cuentas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario